La isla portuguesa Madeira llamada la “perla del Atlántico” es arrasada por los incendios

El presidente de la República, Marcelo Rebelo de Sousa alabó el coraje de la población, la eficacia de los servicios de rescate y la solidaridad mostrada por todos. Un avión bombardero de agua italiano se sumó a los dos Canadair enviados por España.
Lisboa, (AFP-NA) - La turística isla portuguesa de Madeira, conocida como la perla del Atlantico, se ha visto duramente golpeada por devastadores incendios que han llegado hasta su capital, Funchal, dejando tres muertos y dos heridos graves, y forzando la evacuación de un millar de personas.
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Es con el corazón encogido que asisto a lo que ocurre en Madeira (y en otros puntos del país, señaló el futbolista Cristiano Ronaldo, el más célebre de los nativos de esta isla.
Mucha fuerza a todos y gracias a los bomberos que tienen el coraje de arriesgar sus vidas para salvar tantas otras, añadió la estrella del Real Madrid y campeona de Europa con Portugal el pasado julio.
Mientras que la situación parecía controlada en Madeira anoche, en el norte del territorio continental portugués las llamas seguían haciendo estragos.
El gobierno portugués solicitó durante la jornada la ayuda de los otros estados europeos y el mecanismo europeo de protección civil ha sido formalmente activado, señaló un responsable del ministerio del Interior.
Así fue puesto a disposición de Portugal un avión bombardero de agua italiano, que se sumará a los dos aviones Canadair destacados por España, en virtud de un acuerdo bilateral entre los vecinos ibéricos.
En Madeira, tres víctimas mortales perecieron en sus inmuebles, cerca del casco histórico de Funchal, la capital regional, alcanzada por las llamas el martes por la noche.
Un hotel situado en la parte alta de la ciudad quedó destruido y otros eran pasto de las llamas.
Situado a unos 500 kilómetros de la costa de Marruecos, el archipiélago portugués de Madeira atrae cada año, con sus paisajes volcánicos y su clima templado, a miles de turistas extranjeros, la mitad de ellos británicos o alemanes.
Los bomberos trabajaron toda la noche para proteger el casco antiguo de Funchal.
Lisboa envió un refuerzo de 120 efectivos compuesto por bomberos, médicos y gendarmes; mientras que el archipiélago portugués de las Azores, en el Atlántico, mandó otros treinta.
Llegado a la isla por la noche, el presidente de la República, Marcelo Rebelo de Sousa alabó el coraje de la población, la eficacia de los servicios de rescate y la solidaridad mostrada por todos.
En Portugal continental, debido a los importantes incendios registrados desde el pasado fin de semana, la alerta por fuego seguirá siendo entre muy elevada y máxima hasta mañana.
Ayer a la noche, cerca de 2.700 bomberos seguían combatiendo una docena de grandes incendios.















