Furia en Beirut: choques con la Policía en protestas contra el gobierno libanés

Los duros enfrentamientos dejaron más de 110 heridos. Acusan a las autoridades de corrupción y desidia luego de la violenta explosión ocurrida el pasado martes que devastó la capital del Líbano y dejó al menos 158 muertos y cerca de 6.000 heridos.
Buenos Aires (clarín.com) - La furia popular crece en el Líbano tras la violenta explosión del martes en el puerto de Beirut. Una multitud realizó nuevas protestas ayer contra el gobierno, al que acusan de negligencia y corrupción, mientras un grupo de manifestantes se enfrentó con la Policía frente al Parlamento. Ayer a la tarde se reportaron más de 110 heridos en los choques. En el primer enfrentamiento de la jornada de protestas, la Policía disparó gases lacrimógenos contra una columna de manifestantes que trató de derribar las rejas colocadas en torno al edificio del Parlamento en Beirut, informó la cadena de noticias Al Jazeera.
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El viernes, las autoridades del Líbano volvieron a prometer una investigación transparente en medio de una lluvia de pedidos de una pesquisa independiente y de acusaciones de que el estallido fue consecuencia de la corrupción y la incompetencia de la clase política que rige el país árabe.
La explosión del martes en el puerto de Beirut causó una enorme destrucción, dejó al menos 158 muertos y cerca de 6.000 heridos, según las cifras actualizadas ayer por el Ministerio de Salud libanés. Además, decenas de personas siguen desaparecidas bajo los escombros y unas 300.000 perdieron sus casas. Las pérdidas se estiman en hasta 15.000 millones de dólares, y la destrucción del principal puerto genera temores a una crisis alimentaria en un país que importa casi todos los productos vitales que consume.
La explosión al parecer fue causada por un incendio en un depósito del puerto que alcanzó otro donde se almacenaban, sin medidas de seguridad, más de 2.700 toneladas de nitrato de amonio, una sustancia explosiva, confiscadas a un barco de carga en 2013.
Por primera vez, el gobierno libanés dijo el viernes que la comisión investigadora también contempla una posible “interferencia externa” como origen del estallido. La policía ha detenido a 16 funcionarios como parte de la investigación. Sin embargo, más allá del motivo, para muchos libaneses, la detonación fue la gota que rebalsó el vaso tras años de corrupción por parte del grupo relativamente reducido de líderes que ha dominado la política desde el fin de la guerra civil que desangró al país entre 1975 y 1990. Con el pasar de las horas y la aparición de testimonios y evidencia que demuestra que todos los niveles del Estado sabían de la existencia de las toneladas de nitrato de amonio en el puerto y su peligrosidad, la tensión política y el clima de indignación social están escalando en el país.









