Estalló un nuevo escándalo en el Vaticano por la filtración de documentos

Fue detenido un cura español, Lucio Angel Vallejo Balda, miembro del Opus Dei y Francesca Chaouqui que se desempeñaba como asesora y fue consultora para la reforma económica y organizativa de la Santa Sede. La joven luego de prestar declaración fue liberada.
CIUDAD DEL VATICANO, (AFP-NA) - Por Kelly Velásquez. Un nuevo escándalo estalló ayer en el Vaticano con la detención del cura español Lucio Angel Vallejo Balda, acusado de divulgar documentos confidenciales, un caso que recuerda las filtraciones que debilitaron el pontificado de Benedicto XVI.
Las mas leidas de Internacional
El Papa calificó de "casi satánico" el problema de la violencia contra las mujeres

Pfizer dice que en marzo tendrá lista la vacuna contra la variante Ómicron

Brasil tuvo este año el enero más letal de su historia

Fracasó la reunión entre Ucrania y Rusia para lograr un alto el fuego

El multimillonario Elon Musk compró Twitter por US$ 44.000 millones

Además de Vallejo Balda, 54 años, miembro del Opus Dei, fue detenida y sucesivamente liberada Francesca Chaouqui, experta en comunicación y redes sociales, que fue consultora para la reforma económica y organizativa de la Santa Sede.
Vallejo Balda quedó detenido por orden del Promotor de Justicia, precisa la nota, que recalca que la divulgación de noticias y documentos reservados es un delito según la ley IX del Estado de la Ciudad del Vaticano, del 13 de julio de 2013.
En un comunicado, la influyente organización católica Opus Dei manifestó su sorpresa y dolor por la detención de Vallejo, que precisó pertenece a la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz, asociación de presbíteros intrínsecamente unida a la entidad.
Chaouqui, de 33 años, italiana de origen marroquí, fue liberada por su colaboración en la investigación tras prestar declaración el pasado fin de semana, añade la nota.
La joven y bella asesora del Vaticano, considerada una bomba sexy, era conocida por sus tuits polémicos y su amistad con uno de los periodistas que destapó los documentos del escándalo Vatileaks en 2012.
La sombra del caso VatiLeaks, que envenenó el pontificado de Benedicto XVI, planea otra vez en el Vaticano.
En este caso no se trata de documentos robados del escritorio del Pontífice sino de las cuentas del Vaticano y de personas designadas por el mismo Papa Francisco para reformar las finanzas.
En efecto, los dos detenidos eran miembros de la Comisión de Estudio sobre la Organización de las Estructuras Económicas - Administrativas de la Santa Sede (Cosea). La comisión fue creada en 2013 por Francisco y disuelta antes del año.
Según denuncias hechas por la prensa italiana, fueron robados datos importantes del computador del italiano Libero Milone, auditor externo, a quien el Vaticano pidió controlar sus finanzas en el marco de las reformas impulsadas por Francisco.











