Estados Unidos: tensión en Ferguson después de los disparos contra policías

En la noche del miércoles, los manifestantes esperaban celebrar la renuncia de un jefe de la policía, acusado en un informe del Departamento de Justicia, de conducir cotidianamente prácticas racistas. Cuando la marcha se dispersaba dos oficiales fueron baleados.
FERGUSON, Estados Unidos, Por Michael Thomas y Fabienne Faur. (AFP-NA) - La ciudad estadounidense de Ferguson, escenario de meses de protestas y conflictos raciales, vivía ayer una nueva jornada de tensión después que dos agentes de policía resultaran heridos de bala en la noche de la víspera.
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En la mañana, un equipo especial de la Swat invadió una vivienda a escasos 500 metros del lugar donde se produjeron los disparos. De acuerdo con vecinos, tres personas fueron sacadas del lugar, incluyendo una mujer que tenías las manos esposadas.
Autoridades denunciaron que el ataque fue una emboscada que amenaza con hundir los esfuerzos por calmar las tensiones en la ciudad, de población mayoritariamente negra pero cuya policía es casi integralmente blanca.
Uno o dos tiradores eran activamente buscados ayer en diversas partes de la ciudad.
La policía fue víctima de una emboscada, uno no podía verlo venir, dijo a la prensa el jefe de la policía del condado de St. Louis (Misuri), Jon Belmar, en relación a los disparos de armas cortas efectuados contra los agentes en la madrugada de ayer.
Los dos policías, de 41 y 31 años, formados en línea junto a otros, fueron gravemente heridos por una pistola, pero felizmente no estamos lamentando la muerte de dos oficiales la noche pasada, añadió Belmar.
Uno de los oficiales recibió un tiro en el rostro que salió por detrás de la oreja, y el otro en el hombro y que le salió por la espalda. No habrá consecuencias graves, agregó el jefe policial.
Hallar al responsable o los responsables por los disparos es nuestra prioridad número uno, dijo Belmar.
La ciudad se convirtió en el centro de la atención cuando el 9 de agosto un adolescente negro desarmado, Michael Brown, fue muerto a tiros por un policía blanco, episodio que hizo estallar constantes manifestaciones y protestas.
En la noche del miércoles, los manifestantes esperaban celebrar la renuncia, anunciada poco antes, de un jefe de la policía de Ferguson acusado, en un informe del Departamento de Justicia, de conducir cotidianamente prácticas racistas.
Cuando la manifestación se dispersaba hacia la medianoche local (05:00 GMT de ayer) se escucharon tres o cuatro disparos a unos 150 metros de distancia de la línea en que estaban estacionados unos 40 agentes de policía, de acuerdo con Belmar.
Por su parte, los padres de Michael Brown condenaron los disparos contra los agentes de policía y denunciaron la acción de agitadores aislados que están tratando de pervertir un movimiento pacífico y no violento.
Quien efectuó los disparos no estaba con nosotros, aseguró uno de los organizadores de la manifestación, DeRay Mckesson, en la red Twitter, para añadir que hay quien desea dejar nuestro movimiento en el descrédito.
Por su parte, el presidente Barack Obama dijo que la violencia contra la policía es inaceptable, de acuerdo con un mensaje de la Casa Blanca en la red Twitter.
El camino de la justicia es uno, y por él debemos marchar todos juntos, añadió. Por su parte, el secretario de Justicia, Eric Holder, condenó un ataque odioso, que también calificó como inexcusable y repugnante.
Holder presentó ayer un proyecto piloto, Construir la Confianza y la Justicia, que se propone restablecer la confianza entre las comunidades y los representantes del Estado, muy especialmente la policía.














