El presidente sudafricano deja la dirigencia de su partido

Ante miles de delegados reunidos en Johannesburgo, Jacob Zuma admitió que la población no está satisfecha del Congreso Nacional Africano, en particular en términos de corrupción, de criminalidad y de empleo. Su sucesor será designado hoy.
Las mas leidas de Internacional
Medios dominicanos informan que un pergaminense murió en un accidente de tránsito en Punta Cana

Habrá vuelos directos entre Nueva York y La Habana y ferrys entre Florida y la isla

El copiloto que estrelló el avión ocultó una enfermedad a Germanwings

Putin promete cooperar con países occidentales a pesar de las tensiones

Movilización estudiantil en Cataluña para defender la independencia

JOHANNESBURGO, (AFP-NA) - El presidente sudafricano, Jacob Zuma, cerró ayer su controvertida etapa al frente del Congreso Nacional Africano (ANC) reconociendo sin ambages el declive y las divisiones del partido en el poder desde 1994, que ahora debe elegir a su sucesor.
Ante miles de delegados reunidos en Johannesburgo, Zuma admitió que la población no está “satisfecha” del ANC, en particular “en términos de corrupción, de criminalidad y de empleo”.
“Nuestro fracaso a la hora de resolver los problemas empieza a pesar sobre nuestro movimiento”, añadió, y por ello “nuestro pueblo está frustrado cuando perdemos tiempo peleándonos entre nosotros, en lugar de resolver los desafíos diarios a los que él se enfrenta”.
El jefe de Estado abrió con este discurso la conferencia de su partido que debe designar a su sucesor.
Tras varios meses de una campaña llena de golpes bajos, el duelo se resume a una batalla entre el actual vicepresidente, Cyril Ramaphosa, y la exesposa del jefe de Estado, Nkosazana Dlamini Zuma.
El vencedor, que será designado hoy, sería en principio el máximo favorito para ser el nuevo jefe de Estado en 2019.
Cerca de un cuarto de siglo después de la caída del apartheid, la popularidad del partido está por los suelos. La persistente crisis económica y la corrupción achacada al gobierno amenazan con privar de mayoría absoluta al partido en las próximas elecciones generales, en 2019.
Zuma se mantendrá a la cabeza del Estado hasta estos comicios, a menos que el partido lo expulse o él dimita. Apoyado por el ala moderada del ANC, Ramaphosa, de 65 años, se presenta como impulsor de la economía y de la creación de empleo.

















