El Papa Francisco considera lícito renunciar a terapias médicas “desproporcionadas”

En un mensaje enviado a los participantes al Encuentro Regional Europeo de la World Medical Association, el Pontífice reiteró la posición de la Iglesia contra la eutanasia, y aseguró que es siempre ilícita porque propone interrumpir la vida procurando la muerte.
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Ciudad del Vaticano, (AFP-NA) - El Papa Francisco considera que “la eutanasia es siempre ilícita”, a la vez que condenó el “ensañamiento terapéutico” y defendió que se renuncie en algunos casos a terapias médicas “desproporcionadas”.
En un mensaje enviado ayer a los participantes al Encuentro Regional Europeo de la World Medical Association, que se celebra en el Vaticano, el Pontífice reiteró la posición de la Iglesia contra la eutanasia, y aseguró que “es siempre ilícita porque propone interrumpir la vida procurando la muerte”.
Paralelamente, hizo un llamamiento a la comunidad científica y a los católicos, para que sean “más sabios ante la tentación de insistir en emplear tratamientos que tienen poderosos efectos sobre el cuerpo, pero no sobre la persona en sí misma”, dijo.
El Papa argentino subrayó que hoy en día es posible “prolongar la vida en condiciones que en el pasado no se podían ni siquiera imaginar” y que por ello las decisiones deben ser tomadas por el mismo paciente si tiene la capacidad.
“Es moralmente lícito renunciar a la aplicación de métodos terapéuticos o a su suspensión, cuando su empleo no corresponde al criterio ético o humanístico que conocemos como el cuidado proporcional” del paciente al final de vida, explicó.
El Papa aprovechó para denunciar la creciente desigualdad en el acceso a la atención médica y lamentó la existencia de “segmentos de población cada vez más limitados y privilegiados”.
Igualmente invitó a “dar amor” a los enfermos, “aunque sabemos que no podemos garantizar siempre la curación de la enfermedad, debemos prestar atención a la persona que sufre”, recalcó.
El mensaje fue leído a un centenar de médicos de treinta países, contrarios a la eutanasia médica (realizada por un médico) y al suicidio asistido (practicado por un paciente), una posición similar a la de la Iglesia.
Dos asociaciones nacionales, la de Holanda y Canadá, pidieron que tales principios sean eliminados de sus bases.











