El Gobierno nacional criticó la “Marcha de la Resistencia”

La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, repudió que algunos organismos de derechos humanos sean la contracara de lo que debían ser, que es permitir que la Argentina viva en democracia, con leyes, con normas, aceptando la Justicia.
Buenos Aires, (NA) - El Gobierno criticó ayer la Marcha de la Resistencia realizada por sectores del kirchnerismo y lamentaron el camino de convertir a los organismos de derechos humanos en una guerra casi fundamentalista, al tiempo que evaluaron que ese espacio político no está escuchando a la gente.
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Horas antes de que finalizara la marcha encabezada por la presidenta de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, repudió que algunos organismos de derechos humanos sean la contracara de lo que debían ser, que es permitir que la Argentina viva en democracia, con leyes, con normas, aceptando la Justicia.
En diálogo radial, Bullrich criticó el camino de convertir a los organismos de derechos humanos en una guerra casi fundamentalista y recordó que la Marcha de la Resistencia nació de una necesidad, que era que la Argentina retomara y fortaleciera la democracia.
No están escuchando a la gente y ese fue uno de los grandes errores del kirchnerismo. Nosotros tenemos siempre la obligación de estar en contacto con la gente, estar cerca, dar la cara. La gente quiere que los dirigentes se sienten alrededor de una mesa para trabajar y resolver problemas, sostuvo a su turno el ministro del Interior, Rogelio Frigerio.
Frigerio consideró que el kirchnerismo no es tan homogéneo como para interpretar que todos buscan lo mismo, ante lo cual resaltó que la gran mayoría de la dirigencia argentina apuesta a la gobernabilidad: entienden que para que a la Argentina le vaya bien, a este Gobierno le tiene que ir bien y trabajan en equipo con el presidente.
Hay un sector, por suerte muy minoritario, que no lo ve así. Que creen que mientras peor le vaya al Gobierno, mejor le va a ir a ellos personalmente. Por eso ponen palos en la rueda, señaló el funcionario, que repudió la lógica de amigo enemigo y llamó a trabajar todos juntos.
Consultado sobre la presunta organización de un plan de desestabilización el ministro sostuvo que no tienen conocimiento de un plan de esas características pero que sí se ve que hay algunos dirigentes menores de algunas fuerzas políticas que lo plantean en redes sociales, que quieren que el Gobierno se vaya lo antes posible y dirigentes más importantes no salen a desmentirlo.










