El G-20 quiere atenuar la onda expansiva de la crisis china

La directora gerente del FMI Christine Lagarde, llamó por su lado a los países emergentes a ser vigilantes ante los efectos de la ralentización del gigante asiático, que se refleja en reiterados brotes de pánico en las bolsas y fuertes caídas de los precios del petróleo.
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Ankara, (AFP-NA) - Ministros de Finanzas y banqueros centrales del G-20 intentaban ayer cerrar filas ante dos grandes desafíos, la ralentización en China y una probable alza de las tasas de interés en Estados Unidos.
Los tumbos bursátiles y económicos en China, así como las intenciones de la Reserva federal (FED), el banco central estadounidense, centrarán hasta hoy las reuniones de los responsables de las 20 principales economías mundiales en Ankara.
Tal y como lo había anunciado, el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Jack Lew, instó a China a abstenerse de toda devaluación competitiva.
China debe permitir que su tipo de cambio refleje los fundamentos económicos, evitar las distorsiones cambiarias persistentes y abstenerse de toda devaluación competitiva, dijo Lew, según un comunicado, a su homólogo chino, Lou Jiwei, durante una reunión ayer mismo.
No obstante, los participantes del G-20 buscaron tranquilizar, sobre todo a los mercados, que seguían en baja ayer.
El ambiente no es en absoluto poner a China en el banquillo de los acusados, aseguró uno de los participantes de las reuniones del viernes, quien dice tener confianza plena en la capacidad del gobierno chino para gestionar la desaceleración.
Pero China debe comunicar de forma más clara, estimó esta fuente, haciendo referencia a cierta confusión creadas tras la devaluación brutal del yuan en agosto. La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, llamó por su lado a los países emergentes a ser vigilantes ante los efectos de la ralentización en China, que se refleja en reiterados brotes de pánico en las bolsas y fuertes caídas de los precios del petróleo y otras materias primas.
Después de que Draghi dijera el jueves no tener ningún límite para apoyar a la economía de la zona euro, ahora los ojos se vuelven hacia su homóloga de la FED, Janet Yellen.
La publicación ayer de cifras sobre el empleo en Estados Unidos, menos buenas de lo previsto, no ayudó en nada para despejar la incertidumbre sobre un alza de las tasas de la FED en este mes.
Semejante decisión podría estar justificada por la solidez de la economía norteamericana pero enviaría una onda de choque a países emergentes, algunos de los cuales, como Brasil y Rusia, ya tienen serias dificultades.













