El acuerdo con Irán, un triunfo para Kerry y su diplomacia al viejo estilo

Tras intensas negociaciones junto a representantes de potencias occidentales durante semanas ante su par iraní Mohammad Javad Zarif, el secretario de Estado estadounidense logró desatar el nudo ante un país que aún permanece como enemigo del suyo.
Las mas leidas de Internacional
Joe Biden es el flamante presidente de EE.UU. y Kamala Harris su vicepresidenta

Un equipo de la OMS llega a China para investigar el origen del coronavirus

Es "satisfactorio" el estado de salud del Papa Francisco, tras la operación de colon

El Papa calificó de "casi satánico" el problema de la violencia contra las mujeres

Para elegir al sucesor del Papa Francisco, el Cónclave comenzará el miércoles 7 de mayo

WASHINGTON, (AFP-NA) - Por Jo Biddle. Aún antes de convertirse en secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry quería impedir que Irán consiguiese la bomba atómica, y alertaba que frenar sus ambiciones nucleares era una carrera contrarreloj.
Incluso antes de convertirse en secretario de Estado, Kerry se comprometió a frenar a Irán para que no obtenga una bomba atómica y advirtió que el reloj seguía corriendo contra sus ambiciones nucleares. Pero pocos o ninguno de sus colegas senadores eran conscientes durante la audiencia de su confirmación en enero 2013 que Kerry ya había dado pasos tentativos para tratar de traer de vuelta a Irán a las conversaciones sobre el tema nuclear, como parte de una apertura secreta del presidente Barack Obama.
A pesar de que el acuerdo final aún no se ha establecido, es un gran logro para este exmilitar de 71 años de edad, que asumió el cargo de jefe de la diplomacia de Estados Unidos en febrero de 2013, un mes después de pedir en la audiencia de confirmación nuevas ideas para resolver los problemas mundiales.
Este abogado desgarbado, que se desempeñó durante 29 años como senador demócrata por Massachusetts, estaba dispuesto a arremangarse y profundizar en algunos de los problemas más difíciles del mundo.
Así, se hizo cargo cuando comenzaba a desvanecerse la primera oleada de la Primavera Arabe, sustituida por trastornos civiles y caos armado en países como Egipto, Libia y Siria, y mientras aliados clave, como Jordania y Turquía, luchaban bajo la tensión reinante.
El panorama geopolítico cambiante también vio el crecimiento sorpresa del grupo Estado Islámico (EI), una facción yihadista ultra-violenta que casi de la nada capturó franjas de Irak y Siria el año pasado y declaró un califato islámico en esa región.
Si bien su misión de reconciliar a Israel y los palestinos fracasó estrepitosamente el año pasado, se le atribuye a Kerry haber ayudado a negociar con Rusia un acuerdo para limpiar a Siria de armas químicas.
También ha tenido que lidiar con la construcción de una coalición para luchar contra el EI, aliviar los temores de que una disputa electoral en Afganistán podría provocar nuevos disturbios y buscar un fin al conflicto en el este de Ucrania, que involucra también a Rusia.
Entonces Obama le entregó un expediente más al excombatiente de Vietnam.
La elección en 2013 del nuevo presidente de Irán, Hassan Rouhani, proporcionó una nueva oportunidad de buscar una vez más poner una bomba nuclear fuera del alcance de Teherán.
Como senador Kerry había sido parte de los primeras reuniones secretas entre 2011 y 2012 con el anterior gobierno iraní en Omán, por lo que era la elección natural para explorar si un acuerdo nuclear con Irán podría ser posible después de una década de enfrentamientos. Tras repetidos viajes e intensas negociaciones junto a representantes de potencias occidentales durante semanas ante su par iraní Mohammad Javad Zarif, Kerry logró desatar el nudo ante un país que aún permanece como enemigo estadounidense.
Fue muy duro, muy intenso por momentos, a veces emocional y de confrontación, dijo Kerry a la CNN la noche del jueves, apenas unas horas después de divulgar las líneas generales de un acuerdo nuclear con Irán.














