Durísimo debate entre Macron y Le Pen a tres días del ballottage

La pulseada televisiva entre los candidatos a la presidencia de Francia duró más de dos horas y media y se desarrolló en un clima inusualmente beligerante en el que se lanzaron munición pesada, e incluso, se intercambiaron fuertes acusaciones.
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Paris, (Telam) - Los dos aspirantes a la presidencia de Francia, el liberal Emmanuel Macron y la ultraderechista Marine Le Pen, protagonizaron ayer duros cruces en el único debate antes de la segunda vuelta electoral del próximo domingo.
La pulseada televisiva entre Macron y Le Pen duró más de dos horas y media y se desarrolló en un clima inusualmente beligerante en el que se lanzaron munición pesada, se interrumpieron una infinidad de veces e, incluso, se intercambiaron fuertes acusaciones. Nunca antes Francia había sido testigo de un debate tan áspero entre dos candidatos al Elíseo como el que ayer mantuvieron Le Pen y Macron, neófitos ambos en la materia y que chocaron no solo en sus políticas, sino también en su dialéctica.
En un picante inicio del cara a cara, transmitido en vivo por la televisión pública y reproducido por el resto de las emisoras privadas, Le Pen -que los sondeos dan como perdedora-, acusó a Macron de ser el “candidato de las finanzas” y de la “globalización salvaje”, y un heredero del actual gobierno socialista, del que fue ministro de Economía.
Macron no rehuyó a la batalla cuerpo a cuerpo que planteó Le Pen y calificó a su rival como la “heredera” del partido “xenófobo” fundado por su padre y como una dirigente de la vieja política. La líder de la extrema derecha se presentó, en cambio, como “la candidata del pueblo, de su cultura, su civilización, su unidad, de la nación que protege a los ciudadanos y las fronteras frente a la globalización y el islamismo”.
Inmediatamente después de estos primeros cruces, el debate se volvió tenso, trabado, con constantes cortes de palabra, sin ahorrarse insultos y descalificaciones. Le Pen se esforzó en identificar a Macron con el fracaso de las políticas actuales y recordó una y otra vez el hecho de que fue ministro de Economía entre 2014 y 2016 del impopular mandatario socialista François Hollande. Ante los ataques de Le Pen, Macron se defendió poniendo de manifiesto la falta de “finura” de Le Pen y su falta de deseo de buscar “un debate democrático”. “Usted es la auténtica heredera de un apellido, de un partido, de un sistema que prospera en la bronca de los franceses.










