Diez años sin el “Flaco” Nardoni

El exfutbolista y entrenador nacido en Rosario y radicado en Pergamino junto a su familia, fue encontrado sin vida el 15 de enero de 2009 en una zona montañosa de Pachuca, México, localidad donde cumplía funciones como director técnico.
Este martes se cumplieron diez años del fallecimiento de Máximo Raúl Nardoni, exfutbolista y entrenador radicado en Pergamino, que fue hallado sin vida el 15 de enero de 2009 en México, país donde se desempeñaba como auxiliar técnico de las divisiones inferiores del Club Pachuca. El popular “Flaco” estaba desaparecido desde hacía cuatro días y era intensamente buscado por las fuerzas de rescate mexicanas, en virtud de que se tenía conocimiento que había salido a entrenarse a una zona montañosa de Pachuca.
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Sobre las primeras horas de la tarde de ese martes 15 de enero de 2009 se confirmaba el trágico desenlace. La noticia causó honda consternación entre los muchos amigos y conocidos que Nardoni tenía en Pergamino, ciudad a la que adoptó como propia junto a su familia 15 años antes, cuando llegó para jugar en Douglas Haig en la Primera Nacional B de fútbol.
Las autoridades mexicanas confirmaron la localización del argentino que era buscado por tierra y aire, y que el cuerpo fue encontrado en una de las minas ubicadas al norte de la ciudad. En un comunicado de prensa, en ese momento se detalló que después de cuatro días de estar desaparecido, Nardoni fue hallado muerto en el interior de un tiro de mina ubicado en la parte alta montañosa de la colonia El Arbolito.
Un personaje querido
Nardoni, de una extensa trayectoria como futbolista y que llegó a jugar en Primera División, supo ganarse el respeto y el cariño de muchos pergaminenses. Rosarino de nacimiento, vivió para el fútbol y si bien era habilidoso para muchas actividades, se rehusó siempre a abandonar lo que tuviera relación con le pelota. Le costó mucho tomar la decisión de colgar los botines (se retiró a los 42 años) pero cuando lo hizo, inició su carrera como entrenador. Tras hacer las divisiones inferiores en Newell’s Old Boys inició un largo camino como jugador de fútbol. Su pico máximo fue cuando llegó a Instituto de Córdoba para jugar en Primera y luego pasó a Estudiantes de La Plata, también para jugar en la categoría superior. Tuvo además un fructífero paso por Cipolletti de Río Negro en el Nacional B, pasó por México como jugador, regresó al país para jugar en Sarmiento de Junín y finalmente, en julio de 1993, fichó para Douglas Haig donde jugó hasta su retiro, en 1999.







