Condena mundial ante la destrucción de la ciudad de Nimrud por los yihadistas

Esta ciudad es una de las principales del imperio asirio, donde se descubrieron en 1988 más de 600 piezas de joyería, ornamentos y piedras preciosas en una tumba real, uno de los mayores hallazgos arqueológicos del siglo XX. El caso será tratado por la ONU.
Las mas leidas de Internacional
Para elegir al sucesor del Papa Francisco, el Cónclave comenzará el miércoles 7 de mayo

Joe Biden es el flamante presidente de EE.UU. y Kamala Harris su vicepresidenta

El Papa calificó de "casi satánico" el problema de la violencia contra las mujeres

Pfizer dice que en marzo tendrá lista la vacuna contra la variante Ómicron

Brasil tuvo este año el enero más letal de su historia

BAGDAD, (AFP-NA) - Por Jean Marc Mojon. Las condenas internacionales se multiplicaron ayer después del anuncio de la destrucción de la histórica ciudad asiria de Nimrud en Irak, un nuevo ataque del grupo yihadista Estado Islámico considerado por la Unesco como un crimen de guerra.
A pesar de la creciente presión de las fuerzas iraquíes y la coalición internacional encabezada por Washington contra los yihadistas, el EI destruyó el jueves Nimrud, una inestimable joya arqueológica, una semana después de destrozar tesoros arqueológicos en el museo de Mosul.
Los yihadistas comenzaron a destruir con excavadoras este sitio arqueológico situado a una treintena de kilómetros al sureste de Mosul, según el ministerio iraquí de Turismo. No sabemos hasta qué punto fue destruida la ciudad, dijo un responsable gubernamental a la prensa, que pidió el anonimato.
Pero el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, y la directora general de la Unesco, Irina Bokova, ya han denunciado un crimen de guerra. Bokova, que tiene previsto reunirse con Ban, llevó el caso ante el Consejo de Seguridad de la ONU y la Corte Penal Internacional, según un comunicado de la Unesco.
Al Azhar, una de las instituciones teológicas más prestigiosas del islam sunita con sede en Egipto, instó a salvar a las naciones árabes e islámicas de sus demonios, mientras que, para la reina Rania de Jordania, el EI son unos locos que buscan regresar a la época medieval.
La Casa Blanca, cuya aviación encabeza una coalición contra los yihadistas en Irak y en la vecina Siria, expresó su indignación por la demolición incompresible de restos históricos en Irak, incluyendo los recientes ataques en Nimrud.
El grupo yihadista EI justifica la destrucción argumentando que las estatuas pueden inducir a la idolatría. Sin embargo, para muchos expertos, los ídolos que tanto critica el grupo no les impide venderlos a coleccionistas en el mercado negro. Las estatuas imponentes, imposibles de transportar, son las que se destruyen, según los expertos.
El gran ayatolá Alí al Sistani, la principal autoridad chiíta de Irak, estimó que estas destrucciones eran la prueba del salvajismo, barbarie y hostilidad [de los yihadistas] hacia los iraquíes, en un discurso leído por un asistente en Kerbala (centro).
Su plan es destruir el patrimonio iraquí, afirmó un arqueólogo iraquí de la universidad Stony Brook de Nueva York, Abdelamir Hamdani, para quien el próximo blanco de los yihadistas podría ser Hatra, un emplazamiento con 2.000 años de antigüedad y que también está inscrito en el catálogo de la Unesco.
Nimrud es una de las principales ciudades del imperio asirio, donde se descubrieron en 1988 más de 600 piezas de joyería, ornamentos y piedras preciosas en una tumba real, uno de los mayores hallazgos arqueológicos del siglo XX.














