Cómo cuidar a los chicos de "El Momo Challenge”

Se trata de una figura aterradora que incita a los niños a provocarse daño. Aparece como virus en videos infantiles. La Dirección General de Cultura y Educación informa sobre las pautas de alarma y las medidas de prevención que deben tener los adultos.
De ojos saltones, piel pálida y sonrisa siniestra, “El Momo Challenge” apareció en los últimos días como un virus en algunos videojuegos infantiles y despertó la preocupación de las familias. Ante el nuevo fenómeno, la Dirección de Psicología Comunitaria y Pedagogía Social, de la Dirección General de Cultura y Educación de la Provincia de Buenos Aires, informa sobre las pautas de alarma y las medidas de prevención que deben tener los adultos.
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El macabro personaje insta a los niños, niñas y adolescentes a un “desafío" que incluye agredir a otros, autoflagelarse o realizar acciones riesgosas. Se había dado a conocer por primera vez el año pasado. Pero ahora hay denuncias que indican que volvió “recargado”, esta vez, oculto en videos orientados a nenes pequeños y a través de distintas plataformas digitales.
Consejos para padres
En respuesta a la preocupación de muchas familias y docentes frente a noticias y artículos periodísticos sobre mensajes que atemorizan, la Dirección de Psicología aporta una serie de recomendaciones sobre el uso responsable de tecnologías y consumo de contenidos que puedan resultar riesgosos.
Es importante conversar con los chicos sobre redes sociales, efectos positivos y negativos de su utilización, afirmar pautas de cuidado y edades de inicio. Prestar atención a la forma en que los chicos utilizan las tecnologías, acompañar en el tiempo de consumo y advertir qué contenidos les interesan. Tomarse el tiempo de visualizar aquello que les interesa y mirarlo juntos. Impulsar el diálogo, fortalecer el vínculo y generar confianza desde el acompañamiento para facilitar la identificación de posibles riesgos. Generar prácticas que impliquen otro tipo de juego diferente al de la pantalla, proponer pautas de uso del tiempo compartido, como jugar juegos de mesa o fomentar otro tipo de actividades. Promover la idea de que el celular o la tablet no son juguetes y que un video de You Tube no es un juego. Hacer foco en que dichas formas de entretenimiento no involucran la imaginación ni la creatividad.
Muchas veces los adultos no pueden realizar un seguimiento exhaustivo, o no entienden sobre tecnología, sin embargo, pueden estar cerca. Es necesario advertirles a los niños que no ingresen a páginas desconocidas, no brinden datos personales y verificar que sólo agreguen en sus contactos a personas conocidas.
Desde la Dirección General de Cultura y Educación se realizan proyectos que acompañan a los chicos, chicas y jóvenes. Es importante que se sigan pensando en estrategias que ayuden a fortalecer la tolerancia, promuevan la capacidad de demorar la gratificación, la resolución de problemas y brinden la posibilidad de pedir ayuda y dialogar sobre los temas que nos preocupan. Por otra parte, fomentar vínculos con otros y generar estímulos de juego más allá de la competencia.
Señales de alarma
Algunas acciones puede convertirse en señales para advertir a los adultos que un menor está siendo afectado por una situación de este tipo. Lo que hay que tener en cuenta: si un chico tienen pesadillas o dificultades para conciliar el sueño; manifiesta temor de quedarse solo, o contrario al anterior, tiende a aislarse de manera sistemática y prolongada; manifiesta cambios bruscos de carácter o de hábitos; presenta desórdenes en la alimentación; agrede imprevistamente a sus hermanos o amigos; pierde la capacidad de comunicación con su entorno más cercano y se muestra irritable, no acepta ayuda, se siente “invadidos en su privacidad”.











