Arrestaron al arquitecto del impeachment en Brasil por la corrupción en Petrobras

La detención de Eduardo Cunha, que como presidente de la Cámara de Diputados llegó a ser segundo en la línea de sucesión presidencial, fue pedida por la procuraduría ante el riesgo de fuga o de que intentara obstaculizar las investigaciones.
Las mas leidas de Internacional
Pfizer dice que en marzo tendrá lista la vacuna contra la variante Ómicron

Brasil tuvo este año el enero más letal de su historia

El multimillonario Elon Musk compró Twitter por US$ 44.000 millones

Joe Biden irá por la reelección en 2024

La OMS anunció el fin de la pandemia por coronavirus, pero pidió no "bajar la guardia"

Brasilia, (AFP-NA) - La Policía brasileña arrestó ayer al exdiputado ultraconservador Eduardo Cunha, cerebro del impeachment contra Dilma Rousseff, involucrado en el monumental escándalo de corrupción en Petrobras que también tiene en la mira al expresidente Luiz Inacio Lula da Silva.
La detención de Eduardo Cunha, que como presidente de la Cámara de Diputados llegó a ser segundo en la línea de sucesión presidencial, fue pedida por la procuraduría ante el riesgo de fuga o de que intentara obstaculizar las investigaciones de los varios procesos en su contra.
La libertad del exparlamentario representaba un riesgo para la instrucción del proceso, el orden público y también existía la posibilidad concreta de fuga en virtud de la disponibilidad de recursos ocultos en el exterior, señaló la procuraduría en un comunicado.
Cunha, de 58 años, fue detenido en Brasilia y trasladado a Curitiba (sur), donde quedó a disposición del juez Sergio Moro, a cargo de las causas que investigan a sospechosos sin fueros privilegiados.
Hasta hace poco amo y señor de la agenda política de Brasil, este economista y militante evangélico fue destituido el mes pasado por ocultar cuentas bancarias en Suiza, en otra página de la larga crisis política que golpea al país.
Moro ordenó su captura por un caso que investiga si recibió 1,5 millones de dólares desviados de Petrobras por una compra de derechos para explorar un campo petrolero en la República de Benin, Africa, que costó 34,5 millones y fue infructuosa.
Los investigadores sostienen que Cunha incurrió en delitos contra el Estado y que lavó dinero en forma reiterada, profesional y sofisticada, con empleo de la extorsión y el uso de cuentas secretas en el exterior para ocultar y disimular el producto de sus crímenes.
Cunha calificó su detención de absurda, en un breve comunicado que difundió por las redes sociales.
Para la Justicia, Cunha daba apoyo político al exdirector del área internacional de Petrobras, Jorge Zelada, a cambio de sobornos que usaba para mantener un nivel de vida desproporcionadamente alto para sus ingresos.
Los sobornos habrían sido destinados a cuentas en el exterior, a firmas offshore o trusts que alimentaban tarjetas de crédito internacionales usadas por el exparlamentario y sus familiares para costear viajes, estadías en hoteles y compras de artículos de lujo en el exterior, señala el escrito.













