El único pasaje con arquitectura en espejo de la ciudad cumplió 100 años
El Pasaje Rivarola fue proyectado en 1924, tiene solo una cuadra, pero destaca en el mapa urbano y celebra su primer centenario.

El Pasaje Rivarola, situado en el centro porteño, tiene solo una cuadra y es el único de la ciudad que se destaca por su arquitectura en espejo. Con edificios gemelos y enfrentados, este lugar emblemático de la arquitectura celebra sus primeros 100 años. El proyecto fue realizado por los arquitectos Petersen, Thiele y Cruz.
En los inicios, la calle que perfora la manzana se llamó como su empresa inversora, la Compañía de Seguros La Rural, propietaria de los edificios de renta espejados. En 1957 se derogó el Decreto-Ordenanza 13.929 que dispuso el cambio de nombre: el Pasaje La Rural pasó a llamarse Rodolfo Rivarola, en homenaje al intelectual de la Generación del 80, jurista, filósofo, juez y catedrático rosarino que fuera presidente de la Universidad de La Plata.
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Este pasaje cuenta con un diseño atípico y muy atractivo para amantes de la arquitectura urbana. Su edificación comprende ocho edificios de cinco pisos, cuyas fachadas unificadas van de punta a punta. En tanto, en las cuatro esquinas las cúpulas con miradores son las protagonistas de la postal. Las viviendas cuentan con terrazas (destinadas a lavar y colgar ropa) y sótanos que, en su mayoría, funcionan como depósitos.
En los años 90 y por sus características arquitectónicas y homogeneidad edilicia este pasaje, junto con su vecino De la Piedad, fueron declarados como APH, Áreas de Protección Histórica, una catalogación que también pondera la "calidad de vida" que se asegura en la zona. Esta reglamentación prohíbe demoliciones y modificaciones en las fachadas, además de preservar los espacios comunes de los edificios como escaleras y halles.
Fuente: La Nación.









