A los 100 años de edad murió el pianista Horacio Salgán

Fue uno de los máximos referentes del denominado tango de vanguardia como músico y compositor. Entre los momentos cumbres de su trayectoria figuran el memorable dúo que formó con el guitarrista Ubaldo de Lío y también el Quinteto Real.
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Buenos Aires, (NA) - El pianista Horacio Salgán, de 100 años de edad y considerado una auténtica leyenda del tango, murió ayer en el Sanatorio Güemes, de esta capital, donde se encontraba internado desde hacía un tiempo como consecuencia de problemas derivados de su avanzada edad.
Nacido en Buenos Aires el 15 de junio de 1916, Horacio Adolfo Salgán figura entre los máximos referentes del denominado tango de vanguardia como músico y compositor.
Entre los momentos cumbres de su trayectoria figuran el memorable dúo que formó con el guitarrista Ubaldo de Lío y también el Quinteto Real.
Su última actuación ante un público masivo fue en 2010, en el marco de los festejos por el Bicentenario, y esa presentación, además, marcó la despedida al dúo que conformó con su amigo y compañero Ubaldo de Lío, que falleció en 2012.
Precursor del llamado tango de vanguardia y con un estilo que al principio fue resistido, pero que recibió reconocimiento mundial, Salgán fue uno de los más grandes compositores e intérpretes de la música popular argentina.
Su tango más reconocido fue sin dudas A fuego lento, del que alguna vez dijo que surgió del relato de uno de los personajes de la obra El barbero de Sevilla (de Gioachino Rossini), que en un momento dado, al hablar de la calumnia, la graficó diciendo: va corriendo, va corriendo, por los oídos de la gente.
Hijo de un hombre al que le gustaba tocar la guitarra y el piano como hobby, pero que tenía ambos instrumentos en la casa, Salgán se crió en un gran ambiente predispuesto a la música, explicó él mismo.
En los inicios de la década del 40 Salgan tenía contrato con la discográfica RCA y empezó a trabajar en Radio Belgrano, pero para 1944 se quedó sin ambas cosas debido a que su música sonaba rara y el cantante de su orquesta -nada menos que Edmundo Rivero- cantaba mal, con un ritmo sincopado.
Tras algunos años Salgán regresó con su nueva orquesta y en 1950 grabó con Astor Piazzolla, un disco titulado Para fanáticos solamente, que en el Lado A tenía dos temas interpretados por Piazzolla y en el Lado B incluyó A fuego lento. En 1957 arrancó su amistad con De Lío, y en 1960 junto a él y otros reconocidos músicos como Enrique Francini (violín), Pedro Laurenz (bandoneón) y Rafael Ferro (contrabajo), formó el Quinteto Real.
En 1970 tocó en el Lincoln Center de Nueva York y en 1972 en el Teatro Colón, y ya en la década del 80 actuó junto a Edmundo Rivero y Roberto Goyeneche.












