Un abuso sexual de Colón tuvo su juicio en el Tribunal Oral en lo Criminal 1 de Pergamino
El fiscal Horacio Oldani encabezó la acusación contra un integrante de la congregación evangélica colonense porque presuntamente abusó de una niña a los 5 años.

Durante la última semana se desarrolló en la sala de audiencias del Tribunal Oral en lo Criminal 1 el juicio oral contra un hombre acusado de abuso sexual gravemente ultrajante agravado por la convivencia, en perjuicio de una niña a los cinco años.
El caso tuvo origen en la ciudad de Colón tras una denuncia radicada por la madre de la víctima; realizada años después cuando pudo contarlo a sus familiares.
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El hecho que dio lugar al proceso judicial se habría producido hace más de una década, en el contexto de una situación familiar compleja. La mujer denunciante atravesaba en aquel momento un cuadro depresivo severo, con tratamiento psiquiátrico, y permanecía mayormente postrada en cama. En ese período, el acusado –a quien conocían del ámbito de una congregación evangélica de Colón– residió en la vivienda familiar por decisión del entorno cercano, en un marco de asistencia y contención comunitaria.
Alegatos de pedido de pena en el juicio oral

El fiscal del juicio, Horacio Oldani, pidió al Tribunal que se imponga una pena de diez años de prisión al imputado, a quien acusa de haber aprovechado esa convivencia prolongada y la situación de indefensión de la menor para cometer los abusos. La calificación legal solicitada por la Fiscalía fue abuso sexual gravemente ultrajante agravado por la convivencia, una figura contemplada en el artículo 119 del Código Penal.
Durante las jornadas del juicio oral se expusieron diversos elementos probatorios, entre ellos la denuncia inicial de la madre, los testimonios de allegados, los informes de profesionales de la salud mental que acompañaron a la víctima en los años siguientes, y la declaración de la menor obtenida oportunamente en Cámara Gesell.
El material analizado por los jueces incluyó también informes del Cuerpo Técnico Auxiliar de la Justicia, en los que se consideró que el relato de la menor presentaba características de verosimilitud, sin indicios de fabulación o distorsión. Además, se incorporaron testimonios que acreditaron la convivencia del acusado con la familia durante los años 2013 a 2015, una condición que reviste especial gravedad en la calificación penal.
El abogado defensor, Rodrigo Cuellar Aliaga, sostuvo la inocencia de su cliente y solicitó su absolución. Durante su alegato, argumentó que la acusación no logró acreditar los hechos con el grado de certeza requerido para una condena, y cuestionó la valoración de algunos testimonios presentados por la parte acusadora.
Entre los testigos convocados se destacó la intervención de profesionales que acompañaron terapéuticamente a la menor y a su entorno familiar en distintas etapas, así como de personas del entorno social que confirmaron la convivencia prolongada del imputado con la familia. También se escucharon declaraciones que reconstruyeron la situación de vulnerabilidad que atravesaba la madre de la víctima en el período en que habrían ocurrido los hechos.
El tribunal que llevó adelante el juicio está integrado por los jueces Guillermo Burrone, Marcela Santoro e Ignacio Uthurry, quienes analizarán el conjunto de la prueba producida durante las audiencias antes de emitir su decisión.
El veredicto será dado a conocer el próximo viernes 4 de julio al mediodía en la sede del Tribunal Oral en lo Criminal N° 1.
Hasta entonces, el acusado permanecerá en libertad, aunque con restricciones procesales.
Este juicio se enmarca en los desafíos que plantea la Justicia para abordar casos de delitos sexuales contra menores ocurridos en contextos intrafamiliares o de convivencia, donde muchas veces el acceso a la prueba directa resulta difícil y se requiere una evaluación rigurosa y especializada de cada elemento reunido en el proceso.














