Juró Rosatti como juez de la Corte Suprema

Buenos Aires, (NA) - Con la promesa de luchar contra la impunidad y la corrupción y a favor que los jueces paguen ganancias, Horacio Rosatti juró ayer como nuevo miembro de la Corte Suprema en un acto al que asistieron la vicepresidenta Gabriela Michetti y el ministro de Justicia, Germán Garavano.
El encargado de tomarle juramento a Rosatti, uno de los dos jueces del alto tribunal propuestos por el presidente Mauricio Macri, fue el presidente del cuerpo, Ricardo Lorenzetti, en tanto que la ceremonia de incorporación del juez Carlos Rosenkrantz quedó para después de la feria judicial.
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La jura de Rosatti, un jurista de origen peronista que fue intendente de Santa Fe y ministro de Justicia durante la gestión de Néstor Kirchner, se llevó a cabo en la Sala de Audiencias de la Corte Suprema. Al hablar durante el acto, Rosatti hizo énfasis en la importancia de la lucha contra la impunidad y porque los jueces y funcionarios paguen el impuesto a las Ganancias, al tiempo que también se mostró de acuerdo con la integración del género femenino en Máximo Tribunal.
Rosatti, en su discurso, puso el acento en el combate a la corrupción como política de Estado y a su vez aseguró que en lo que hace a la Justicia, la no impunidad es fundamental, ya que, admitió, la población no tiene confianza con los poderes del Estado en términos generales.
El nuevo ministro, por otra parte, recordó que cuando fue conjuez de la Corte Suprema había fijado su posición a favor que los jueces paguen ganancias y adelantó que se está trabajando en este tema sin afectar la retribución actual.
Hay que hacerlo tal vez gradualmente, pero el objetivo hay que concretarlo, destacó.
Rosatti no eludió además las preguntas sobre las razones de su renuncia cuando era ministro de Justicia de Néstor Kirchner y remarcó que se alejó del cargo en desacuerdo con una licitación para la construcción de cárceles.
La conducta de los funcionarios debe manifestarse en lo que hacen, lo que dejan de hacer y el valor del no. Dije no porque no me cerraban los precios y me parecía que había que verlo un poco más. Ese proceso licitatorio no se concretó, se cayó porque faltaba una firma, recordó.















